
Pensamiento crítico: cómo hacer mejores preguntas y pensar con mejor calidad
Seguro que has oído muchas veces que “pensar mejor” es clave para tomar mejores decisiones. Pero aquí va una realidad incómoda: no pensamos tan bien como creemos. La mayoría del tiempo funcionamos en piloto automático, reaccionando más que razonando.
En el último episodio de Digital Talks by t2ó ONE, Esther Checa conversa con Alicia Chavero y CEO de la consultora de The Crew Concept. sobre una habilidad que marca la diferencia en el entorno actual: el pensamiento crítico. La conclusión es clara: no basta con tener ideas, hay que saber evaluar la calidad del razonamiento que hay detrás.
Durante años, las empresas han puesto el foco en la creatividad, en generar más ideas, más innovación, más disrupción. Pero hay un problema: cuando llega el momento de decidir, muchas organizaciones no tienen herramientas para analizar, argumentar y elegir correctamente.
Es como tener muchas opciones encima de la mesa… pero no saber cuál merece la pena.
🎧 ¿Qué podrás escuchar en este podcast?
Más que teoría, esta conversación aterriza el pensamiento crítico en el día a día profesional:
- Cómo diferenciar entre pensar y pensar con calidad
- Por qué generar ideas no es suficiente si no sabes evaluarlas
- Qué preguntas te ayudan a evitar decisiones superficiales
- Cómo detectar conversaciones improductivas en tu equipo
- Qué rasgos tienen las personas que realmente piensan críticamente
Alicia lo explica de forma muy clara; el pensamiento crítico no es solo analizar información, es ser capaz de observar la calidad de tu propio razonamiento. No basta con pensar sobre un problema, hay que ser consciente de cómo lo estás pensando, detectar sesgos, entender si tus conclusiones son sólidas o si estás reaccionando en automático. En ese sentido, funciona como un sistema de control de calidad aplicado a nuestras ideas. Y aquí es donde muchas veces fallamos. Entramos en conversaciones sin haber definido bien de qué estamos hablando, cuál es el problema real o desde qué punto de vista lo estamos abordando. El resultado es que creemos estar en desacuerdo en las soluciones, cuando en realidad cada persona está intentando resolver algo distinto.
Por eso, una de las claves más prácticas del episodio es aprender a hacerse mejores preguntas antes de lanzarse a responder. Definir conceptos, alinear el problema y entender el enfoque cambia por completo la calidad de cualquier conversación. Y es precisamente en la conversación donde el pensamiento crítico se hace visible; en la capacidad de escuchar, de construir sobre lo que otros dicen, de sintetizar y de no aferrarse a las propias ideas. Aquí entra en juego un factor diferencial: la humildad intelectual. Esa capacidad de cambiar de opinión cuando aparece un mejor argumento y de priorizar la calidad de la solución por encima del ego.
Todo esto, sin embargo, choca con una realidad evidente. Vivimos en piloto automático. Entre distracciones, multitarea y falta de atención, cada vez resulta más difícil pensar con profundidad. Por eso, el primer paso para entrenar el pensamiento crítico no es aplicar grandes metodologías, sino algo mucho más simple y exigente. Prestar atención y observar cómo piensas, cómo reaccionas y cómo llegas a tus conclusiones. Porque solo cuando entiendes tu propio razonamiento puedes empezar a mejorarlo.
¡Te esperamos en Digital Talks by t2ó ONE! Ya tienes el episodio disponible en nuestros canales de Spotify, Apple Podcast, YouTube e iVoox. 🎧
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TRANSCRIPCIÓN DEL PODCAST
EC: Soy Esther Checa y hoy vamos a hablar con Alicia Chavero sobre pensamiento crítico y cómo hacerse mejores preguntas y pensar con más claridad. ¿Estás escuchando Digital Talks t2ó One, un espacio que conecta la experiencia de personas brillantes con la transformación del marketing, la tecnología y la innovación? La teoría la convertimos en acción. Cada episodio es una masterclass que te ayuda a tomar decisiones. Encontrarás conocimiento práctico que marcará la diferencia entre seguir las tendencias y crearlas. Digital Talks by t2ó One Transformando conocimiento digital en resultados tangibles. Alicia lleva más de 18 años ayudando a empresas y organizaciones a pensar mejor y a tomar decisiones con más sentido. Es fundadora y CEO de la consultora de The Crew Concept. Esta consultora está especializada en diseño estratégico e innovación. En 2023 lanza la comunidad Design for Permanence y esta comunidad está muy centrada en la práctica del pensamiento crítico. Además, es autora de ocho cursos en LinkedIn Learning sobre temas como la innovación, el design thinking, la experiencia de cliente y el pensamiento crítico. Y para cerrar su gran currículum, ha sido jurado de los Premios Nacionales de Innovación y Diseño en España. Alicia Pues nada, muchísimas gracias por estar hoy con nosotros.
AC: Muchas gracias a ti por esta invitación. Es un placer. Alicia.
EC: Tienes un perfil profesional que está marcado por grandes áreas como el diseño estratégico, el pensamiento crítico y la experiencia de cliente. Cómo aterrizas en el territorio del pensamiento crítico, es decir, qué vistes en tu trabajo de la consultoría, del diseño estratégico y de la formación que te hizo ver que el pensamiento crítico era una habilidad que no tenía que estar como algo extra.
AC: ¿Yo creo que fue un elefante que siempre estuvo en la sala pero que yo no veía, hasta que un día de repente lo vi y dije pero cómo es posible que esto haya estado aquí tanto tiempo y yo no lo haya podido o querido mirar? Como bien has dicho, mi trayectoria vital profesional ha estado vinculada al mundo del pensamiento, del diseño, del diseño estratégico y he pasado muchas horas de mi vida con equipos de trabajo, ayudándoles a estructurar su forma de pensar para ser más creativos, para generar innovación, para tener ideas un poco más disruptivas y, en definitiva, para mejorar la calidad de los productos o servicios que ofrecen a sus clientes. Y claro, en ese proceso de trabajo durante mucho tiempo he vinculado mi actividad profesional al pensamiento más creativo, al pensamiento divergente, a capacitar a la gente a la hora de tener mejores y mayores ideas. ¿Qué sucede? Que se han creado muchas herramientas y muchas metodologías para fomentar esa habilidad del pensamiento. Pero claro, una vez que tú ya tienes ideas encima de la mesa, las tienes que ejecutar y sobre todo, las tienes que analizar. Tienes que decidir cuál es la mejor y por qué una es mejor que otra. Y ahí lo que me di cuenta era que no existían en el mundo, sobre todo empresarial, herramientas, técnicas y procesos que nos ayudaran a evaluar, analizar y argumentar el por qué tomábamos ciertas decisiones que nos llevaban a seleccionar unos proyectos o unas ideas en lugar de otras. Y debido a esa reflexión y a que yo también a nivel profesional, pues necesitaba darle un nuevo, un nuevo aire, un nuevo camino a mi, a mi actividad. Fue cuando decidí empezar a investigar y a aprender todo este tipo de mecánicas y de herramientas de pensamiento crítico que son las que me han llevado a incorporarlo como una pata más de todo este tipo de procesos de diseño, de innovación y de relación con el cliente.
EC: Muy interesante, Alicia. Hoy nos trae aquí hablar justamente del pensamiento crítico. Lo explicas genial y me encantaría escucharte y sobre todo, que nos contases con detalle cómo lo defines exactamente para aquellas personas que lo dan, por supuesto. Dan por supuesto qué es lo que es y yo creo que de hecho existe. Es una apreciación. El pensamiento crítico no es ser una persona o tener un pensamiento analítico. Y me gustó mucho escucharte. ¿Esto hace hace un tiempo y bueno, pues hoy tenemos la oportunidad de escucharte, así que cómo lo defines exactamente?
AC: Sí, es verdad que es una de las distinciones que suelo hacer en introducciones, porque mucha gente lo que piensa es que el pensamiento crítico es analizar mejor, reflexionar mejor. Y es verdad que el pensamiento crítico tiene un componente de pensamiento analítico, pero el pensamiento crítico es esa capacidad que tú tienes de pensar sobre una solución, sobre un tema, sobre una idea o sobre un problema y observar la calidad de tu pensamiento. Ese es el punto importante cuando hablamos de pensamiento crítico. Es esa capacidad que cualquier persona puede ejecutar de observarse a sí mismo y mirar cómo es la calidad de su razonamiento. Puedes analizar esa calidad y al mismo tiempo, y es lo que nos da el pensamiento crítico. Puedes incorporar herramientas o técnicas que te permitan mejorarlo. En el caso en el que te des cuenta de que la calidad del razonamiento puede ser mejor o has tenido alguna falla en la argumentación, en la forma de analizar o en la forma de pensar. Entonces, cuando hablamos de pensamiento crítico estamos hablando de pensamiento analítico. Sí, porque aprendemos a analizar la información y a verla desde muchos puntos de vista y ampliar el conocimiento y distinguir la información que tiene sentido de la que no y cosas por el estilo. Pero lo que aprendemos por encima de eso es analizar la calidad del razonamiento, entender cuándo y cómo podemos mejorarlo y aprender técnicas que nos permitan hacer eso. Mejorar esa calidad es como una ISO. Yo siempre lo digo, esto es como la ISO 24 200 de las empresas, pues el pensamiento crítico es la ISO de nuestros procesos de razonamiento.
EC: Muy bueno. Sobre esto también te he escuchado mencionar que la claridad, la veracidad, la precisión, la pertinencia, la profundidad, la amplitud y la lógica son estándares del pensamiento crítico. Y aquí me gustaría que nos contaseis un ejemplo concreto donde uno de estos pilares ha podido cambiar una decisión.
AC: Si esto efectivamente, como bien lo has denominado, son algunos de los estándares de pensamiento crítico que se han aceptado como a nivel universal por muchos autores y estudiosos del tema. Hay gente que incorpora alguno más o gente que quita alguno de ellos, pero lo que viene a decir es que cuando tú haces una reflexión debes intentar ser veraz y ser preciso en tus palabras. Y digamos que tienes que tener la capacidad de simplificar, pero no hacer demasiado compleja las conclusiones a las que llegas. Entonces, cuando por ejemplo, estamos presentando el resultado de una investigación con usuarios, o cuando quieres defender una campaña en concreta en la que vas a defender un trabajo, a lo mejor incluso si has estado utilizando usuarios sintéticos o a través de inteligencia artificial para llegar a ciertas conclusiones sobre el comportamiento de un determinado cliente sobre el cual quieres trabajar en un proceso de diseño, en un proceso creativo o en una campaña. A la hora de defender el por qué tiene sentido que desarrolles un proyecto y no otro, debes asegurarte de que vas a argumentar esa defensa de proyecto utilizando una información que no es parcial y que no es sesgada. Entonces, para poder verificar que tus conclusiones realmente están en el buen camino, tienes que hacerte ciertas preguntas que están relacionadas con estos estándares de calidad. ¿Por ejemplo, cómo sabes que la mejor alternativa para tu cliente para esta campaña es la que estás ofreciendo y no otra? ¿Cómo sabes que eso es verdad? Con esto respondemos a la veracidad.
AC: O por ejemplo, Cómo sabes en qué momentos concretos de la experiencia del cliente, del punto de contacto, del momento en el que estás entrando en interacción con ese usuario o con ese target con el que quieres trabajar. ¿Tiene sentido que ofrezcas un producto y por qué? ¿Y por qué tiene sentido que hagas esto y que no hagas cualquier otra cosa? Esto tiene que ver con la pertinencia. O por ejemplo, cuando hablamos de que estamos solucionando un problema o una necesidad real, podemos verificarlo. Es cuantificable. Podemos demostrar porque hemos hecho una investigación, porque tenemos datos que han sido contrastados, que esto existe, que es veraz, que estamos definiendo de manera clara el problema a resolver y que nuestra solución está directamente relacionada con la definición de ese problema. De tal manera que estos estándares de calidad del pensamiento crítico, lo que son realmente. Son preguntas que nos permiten hacer un check out, como una verificación de que las conclusiones a las que hemos llegado cuentan con la calidad suficiente para poder ser defendidas, para poder ser presentadas en un proyecto, para poder ser argumentadas a un cliente y que no nos hemos quedado solamente digo solamente entre comillas en la experiencia profesional que tenemos o en la capacidad innata que cada uno de nosotros tiene cuando va a argumentar, cuando va a hablar, cuando va a defender una postura o un proyecto de cliente.
EC: Pero esto que comentas la verdad que nos obliga a tener un alto grado de conciencia tremendo de ser, ser personas que somos muy conscientes o no, no estar funcionando con el piloto automático.
AC: Básicamente completamente. Esto es una invitación a elevar la calidad del pensamiento que tienes en tu día a día, pero también elevar la calidad del razonamiento y de la argumentación que compartes con los demás es como oye, que ya no estamos en primero de hablar, que ya no estamos en primero de dialogar, que ya estamos en el nivel universitario, posgrado. Entonces, oye, si ya que somos profesionales con cierto bagaje, con cierta experiencia profesional, ya no solo se nos tiene que notar en nuestras capacidades técnicas o de conocimiento técnico de aquello que desarrollamos, sino que hay otras otras capacidades que también tienen quese articular esa elevación, ese esa profesionalidad. Entonces, claro, esto nos obliga a estar muy atentas a la conversación y a lo que decimos y lo que hacemos. ¿Y a mí me parece que es una invitación muy interesante y muy necesaria, sobre todo muy necesaria en el mundo en el que ahora nos estamos moviendo, no?
EC: Tremendo. De hecho, según te estaba escuchando, está diciendo Dios mío, a la gente que se encuentra en esas reuniones totalmente expuestas a impactos de móviles, pantallas que estamos en reuniones y ves que mientras alguien habla está haciendo otras cosas y dices es imposible de que pueda enterarse exactamente o capturar la esencia de lo que se transmite más allá del ruido de fondo y de quedarse con las palabras principales. Pero sí, sí, es tremendamente interesante lo que comentas. Mira, sobre esto qué estás comentando dices que el pensamiento crítico pasa por aprender a hacerse las preguntas adecuadas y desde un punto de vista un poquito más práctico. ¿Cuáles son esas tres preguntas? O digo 325 Aquellas preguntas que usas casi siempre para empezar a pensar mejor sobre un problema.
AC: Es difícil. ¿Es difícil contestar a esta pregunta porque dices ostras, cuál es el top three de esto? Pero. Pero es interesante. Pues mira, yo diría que la primera cosa importantísima a preguntarte, a preguntarse cuando te pones a analizar un problema es definir el concepto sobre el que estás pensando A definir exactamente qué. ¿De qué estamos hablando? ¿Si, por ejemplo, me voy a ir a un ejemplo muy abstracto? Imagina que estamos hablando, analizando el problema del absentismo laboral en nuestra empresa y tenemos ese temazo encima de la mesa. Tenemos que tener muy claro que todos los presentes entendemos lo mismo por el absentismo laboral. Lo tenemos claro. Sabemos cómo se define. Es claro, es preciso, Es exacto. Sabemos de qué se compone. Lo podemos descomponer, hacer como un mapa mental de algunas palabras o etiquetas que nos permita que todos estemos en la misma página cuando hablamos de esto. Definición de los conceptos sobre los que vamos a trabajar. Esta es la primera de las preguntas. La segunda pregunta siempre tiene que ver con definir el problema que queremos resolver, es decir, a qué pregunta queremos dar respuesta. ¿Analizando este problema, queremos disminuir el absentismo laboral? Es un problema de cantidad. Queremos erradicar las causas, no trabajar tanto sobre el absentismo que a lo mejor lo podemos eliminar por completo, pero sí con las causas que hacen que aparezca. Queremos trabajar sobre las consecuencias en lugar de trabajar sobre las causas. Es decir, el absentismo está. Pero esto provoca que los equipos tengan dificultad para los proyectos. Tenemos problemas de llegar a tiempo con los clientes a la hora de entregar soluciones, es decir, cuál es el verdadero problema que queremos resolver. Eso es importantísimo y es casi de las tres preguntas clave a la que le dedicaría más tiempo, porque muchas veces no nos ponemos de acuerdo, no porque no estemos de acuerdo con las soluciones, sino porque cada uno está mirando, está lanzando la flecha a una diana diferente.
AC: Así que esto es fundamental. ¿Y luego la tercera pregunta que yo creo que es interesante es desde qué punto de vista estoy definiendo el problema a resolver? Esa pregunta que acabo de decir, Oye, la pregunta clave son las consecuencias. Vamos a ver cómo erradicamos las consecuencias del absentismo. ¿Desde qué punto de vista la estamos formulando? Estamos formulando desde el equipo de talento y recursos humanos que nos está tocando lidiar o gestionar con el equipo humano que trabaja en esto. La estamos haciendo desde el punto de vista del empleado que se está viendo obligado a sufrir este absentismo de un compañero. ¿Desde qué punto de vista? Porque hay veces que si yo cambio el punto de vista desde el cual defino el problema, a veces el problema también puede cambiar de naturaleza. Y dices ostras! Y entonces estás en un pez que se muerde la cola. Porque claro, si yo digo pues esto era desde el punto de vista de nosotros como empresa, vamos a cambiar el punto de vista qué pasa desde empleado, cuál sería el problema a resolver y entonces al otro problema que tiene otras consecuencias, que tiene otra definición. Bueno, no pasa nada. Y este es quizá el mensaje importante a trasladar porque estemos un ratito dándole vueltas a la problemática, porque veamos que es un poquito más compleja de lo que realmente supone. Pero bueno, en resumen, definir los conceptos, entender cuál es realmente el problema que queremos resolver, cuál es la pregunta a la que queremos dar respuesta y desde qué punto de vista hemos formulado los dos conceptos anteriores. Esas serían mis mi top three de arranque.
EC: Muy bien. ¿Y en tu experiencia, cómo se nota en un proyecto real que el razonamiento ha sido de calidad?
AC: Pocas veces se nota. Bueno, se nota cuando la conversación ha sido de calidad. Digamos que el razonamiento se nota porque ha sido verbalizado en y en el lugar en el que sucede la verbalización es en es en la conversación. ¿Entonces, cómo sabemos que una conversación ha sido de calidad? ¿Bueno, hay que tener un poco el oído entrenado, pero básicamente es nos hemos hecho las preguntas adecuadas para arrancar la conversación y me voy a la respuesta que acabo de formular Esas preguntas han estado o no han estado? Hemos destinado tiempo físico a habitarlas, es decir, nos hemos lanzado a. Yo siempre hago una expresión que a la eyaculación precoz de la ideación o hemos habitado las preguntas y nos hemos detenido para poder comprender con un poco más de profundidad qué más cosas pueden suceder en una conversación de calidad. Oye, hemos respetado los turnos de palabra o hemos establecido ciertas reglas de conversación en la que yo, por ejemplo, los diálogos que manejo, siempre lanzamos el oye, se responde a lo que se pregunta. Las intervenciones son cortas y precisas y están siempre relacionadas con aquello que estamos trabajando. Se hace esto, por ejemplo, de ir recopilando la información previa que se ha mantenido o que se ha discutido en la conversación, como para como cuando tienes una red de arrastre que vas recogiendo las ideas principales, que va recogiendo la información que dio el compañero oye, construyendo sobre esto que acababas de decir antes.
AC: También creo que podemos ir por aquí. Es decir, estás haciendo una síntesis de la información o estás disparando como cuando estás entrenando el tenis, que tienes una máquina delante que te dispara las pelotas y tú intentas devolverlas todas. ¿Esto ha sido un único partido con una única pelota que ha ido de un lado a otro o de repente aquí ha habido 20 jugadores lanzando sus pelotas y aquí nadie ha tenido en cuenta que esto era un partido y que había un marcador y que había unas reglas del juego, no? Entonces creo que una buena conversación y por tanto un proyecto que ha seguido buenos razonamientos, ha tenido en cuenta algunas de estas fórmulas a lo largo del tiempo. En las pequeñas conversaciones que se han ido manteniendo dentro de los equipos o en los equipos con el cliente o en el equipo con sus partners o proveedores. A lo largo del tiempo.
EC: Y de hecho, esto qué estás comentando requiere de un ejercicio de autodisciplina muy importante para tratar de lograr todo esto que estás contando. Y esto es un reto porque en una conversación no encuentras a todas las personas que participan en esos niveles de autoexigencia y autocontrol. ¿No? No.
AC: Pero si encuentras personas que tienen una autoexigencia y un autocontrol para ejercer técnicamente su labor profesional, no. Y somos exigentes en ese sentido. Y cuando hacemos, cuando ofertamos un puesto de trabajo y hacemos una selección de personal, buscamos personas competentes. A mí me llama mucho la atención que tengamos un sentido crítico y de la excelencia para un montón de cuestiones que afectan al resultado de nuestro trabajo y que sin embargo, para este otro tipo de cuestiones que creo que son capital para mejorar la capacidad que tenemos de hacer buenos productos y servicios y una mejor prestación de servicio al cliente, no seamos igual de exigentes o igual de críticos, o exijamos a nuestro alrededor una calidad y una autoexigencia como tú dices. Yo creo que tenemos que hacerlo, que nos toca, que nos toca hacerlo. Si en un mundo en el que las tecnologías están cambiando tanto la película en el que bueno, no sabemos dentro de cinco o diez años. ¿Cómo va a ser el mundo del trabajo, cómo vamos a trabajar, con quién vamos a interactuar? Pues a lo que queda de humano relacionándose con humano le tenemos que pedir el mismo nivel de exigencia que le pedimos al resto de herramientas o de aptitudes laborales con las que nos manejamos en el día a día. Entonces, bueno, yo siempre digo que yo nunca dije que esto fuese fácil. Esto hay que entrenarlo.
EC: Alicia En relación a esto último que estábamos comentando, también has comentado en algunas ocasiones que el pensamiento crítico es una soft skill muy valorada en la captación de talento, que además es algo que vemos reflejado en los informes constantemente del World Economic Forum. Y aquí me gustaría que nos contaseis qué señales concretas te hacen decir esta persona piensa críticamente, sobre todo en contextos como por ejemplo una entrevista o dentro de una dinámica de grupo.
AC: Primero habla poco o escucha más que habla. Después es una persona que en una conversación tiene un objetivo claro de buscar la mejor comprensión de las cosas, no de defender su punto de vista. Eso es una cosa muy importante. Quizá trae ya un posicionamiento. ¿Oye, tú le haces una pregunta, Qué opinas de esto? Y dice pues yo opino, no sé qué, pero en seguida lo que trata es de buscar un complemento, una forma de complementar su punto de vista con el de otros, porque tiene un objetivo final muy claro y es buscar la mejor versión de las ideas, aunque esa mejor versión pueda contradecir las suyas propias, pueda contradecir su punto de vista. Y también es una persona que se fija en la forma, se fija en cómo se ha construido el razonamiento y se pregunta constantemente Oye, esto que acabamos de decir se cumple siempre se cumplen todos los casos. Busca esa universalidad de los conceptos, esa universalidad de las afirmaciones, el estar seguro o segura de que de que esta es la mejor decisión. Y luego creo que también debe ser una persona, como decíamos antes, que tiene capacidad de síntesis, que sintetiza que en medio de una conversación va recopilando, va recogiendo las aportaciones de otros, las va incorporando, va validando conclusiones conjuntas.
AC: Entonces, podemos afirmar que todos estamos de acuerdo en que esto debería ser así. Si es por lo por lo que hemos dicho antes, podemos ir avanzando. Es una cosa como que te ayuda a avanzar en la conversación, pero siempre recopilando los espacios comunes, recopilando aquellos elementos en los que en los que se ha trabajado. Y luego creo que también hay un punto interesante y es que son personas que no se aferran a sus puntos de vista, que no se enamoran. No se, no se quedan ahí, como sabes, como una lapa aferrada y el ego les impide decir oye, pues mira, es verdad, tenía razón, oye, esto es mucho mejor. Son mucho más interesantes de lo que yo venía diciendo. Ostras, pues no me había dado cuenta de ese punto de vista, pero ahora que lo dices, coño, vamos por ahí, que tiene todo el sentido. Son gente que tiene humildad intelectual, que es una cosa que a mí me parece maravillosa la humildad intelectual. Así que por ahí y es gente, yo creo que también, no para de aprender nunca.
EC: Sí, totalmente. Me ha encantado la definición que has dado y además la humildad en los procesos de cambiar de parecer. Es que me parece que es ahí a partir de donde se construye realmente. Es ahí donde realmente se obtienen resultados increíbles. Alicia, has creado la comunidad Design for Permanence que de hecho el título Me encanta el nombre de la comunidad me encanta porque de hecho yo creo que Design for Permanence creo que es rotundo. Es una forma muy clara de luchar contra el mensaje de la volatilidad y de lo fast food a lo que estamos constantemente expuestos. Luego ahora nos dices el motivo porque hablas de Design for Permanence y lo creas como un espacio para practicar esta parte del pensamiento crítico a través de la reflexión y el debate. Y sueles ofrecer o tienes una serie de dinámicas y actividades que es ofrecer cursos específicos sobre esta habilidad. ¿Qué problema concreto querías resolver cuando lanzaste este tipo de proyecto? Porque además es muy concreto.
AC: Bueno, tengo muchos problemas que quiero resolver con esto, o sea. Pero sí, yo creo que principalmente quería resolver la problemática de la falta de espacios donde la gente se pueda sentir libre, a cuestionar y a replantearse las cosas, sin miedo a que sea etiquetada o sin miedo a ser juzgada por. Bueno, pues a lo mejor por contradecir el dogma o por contradecir la corriente común de pensamiento, o por cuestionar aunque luego no la acabe contradiciendo. ¿Pero bueno, pues ir un poco más allá, no? Me gustaría. También hay un problema concreto que es intentar devolver a la sociedad el arte de la palabra, del diálogo, la magia de poder conversar sobre temas fundamentales y salir habiendo aprendido algo nuevo. ¿Es por lo menos una de las cosas que más me llevo cuando la gente le preguntó Oye, qué te ha parecido la experiencia de participar en uno de los encuentros que hacemos? Y fue la oportunidad de haber aprendido algo en lo que llevo pensando muchísimo tiempo, pero que de repente escuchar a otro me hizo reflexionar y me hizo, me hizo aprender y sobre todo disfrutar del diálogo. O sea, disfrutar de de eso que ahora hemos tenido que articular y que diseñar, que es un poco triste que vivamos en un momento en el que tenemos que diseñar espacios, que esto no surja de manera espontánea, que tengamos el diseño y haya tenido que entrar en los encuentros que hasta ahora nos nos servían como sociedad. Pero bueno, sobre todo también resolver la problemática de la falta de conocimiento, de que hay herramientas que te pueden ayudar a pensar mejor y a tomar mejores decisiones y que no por ello pues te tienes que inmersionar en una cuestión filosófica de leerte 400 libros y a lo mejor apenas sacar nada en claro, sino que esto se puede hacer práctico, se puede hacer tangible y te lo puedes llevar a tu día a día, sea cual sea la naturaleza de ese día a día.
EC: De hecho, yo he conseguido asistir a algunas de vuestras sesiones y he de transmitir que es una sensación tremendamente enriquecedora y además es un momento en el que a lo mejor no necesitas ni participar. Pero el hecho de solamente ver esa transferencia de o compartir esa inteligencia colectiva en donde al cerebro de alguna forma le pones un poquito al límite, al límite de conocimiento, al límite de tus capacidades, al límite de la forma en la que reflexionas la verdad que te das hasta tu cuenta de hasta dónde puedes llegar o hasta dónde no llegas. Pero yo creo que lo más bonito es ver cómo la gente piensa.
AC: Sí, sí, totalmente. Y sucede una cosa espontánea y a mí me resulta muy mágica. Y es que de manera muy natural, tú has visto que los diálogos son muy informales, o sea, no hay liturgias y no hay. Entonces oye un grupo de gente a la que le apetece y ese día le encaja, que decide ir a un sitio y sentarse un rato y conversar, pero se produce una especie de respeto colectivo al pensamiento y que cuando decidimos debatir sobre un tema, sea cual sea, lo hacemos desde el respeto de la escucha, desde realmente querer entender al otro, desde el de confrontar tus propias ideas y darte cuenta de que quizá no estabas del todo en el buen camino y esa magia inconsciente y colectiva que de repente, ostras! Un grupo de personas nos estamos escuchando, nos estamos respetando y estamos respetando el poder de la palabra y del diálogo. Me parece potentísimo que lo hagamos tangible en el día de hoy.
EC: No es cierto que son espacios, son reductos, pero cuando nacen, cuando están, cuando existen, como es el caso de la comunidad, creo que es tremendamente de agradecer. Alicia, para cerrar, es una pena porque la verdad que cada una de tus respuestas son titulares. ¿A mí me encanta siempre escucharte, porque siempre consigues esa sensación de madre mía, por qué sabe tanto? Y me encantaría, Alicia, que nos cerrasen con alguien que nos está escuchando y que siente, que piensa en automático, que probablemente muchas personas en algún momento nos vemos en esta circunstancia. ¿Aquí, cuál sería ese primer paso concreto que podría dar para empezar a entrenar ese pensamiento crítico? Creo que has dado muchos, has dado bastantes puntos, pero bueno, como ejercicio, por las mañanas me levanto o en algún momento del día donde soy consciente de que no estoy centrada.
AC: Pues justo esto que acabas de decir tomar conciencia, prestar atención. Hay un elemento fundamental sin el cual nada de lo que acabamos de hablar sucede, y es si tú no ejercitas tu capacidad de atención sobre aquello que razonas, entonces es volver a recuperar esa cosa que estamos desentrenando cada vez más, que es prestar atención. Entonces, por ejemplo, estás en una conversación y has dado una opinión que además ha sido de estas de boom categórica. No, no, no, no. Esto. Esto está mal o está bien. De estas. De estas cosas que tú te posicionas de una forma casi como emocional. No. Escúchalo. Después date cuenta. ¿Qué fue lo que pasó ahí? ¿Cómo razonaste? ¿Cómo fue? Fue instintivo. Fue intuitivo. Vino de una capacidad de reflexión. No fue así. Prestar atención a observar nuestro pensamiento es el primer paso, porque si yo no soy capaz de atender a cómo pienso, no voy a poder mejorarlo por muchas herramientas que me den en cualquier curso, lectura, comunidad, libro que me lea. Necesito saber muy bien cuáles son mis puntos ciegos y para saber mis puntos ciegos tengo que visualizarlos, tengo que observarlos. Así que la primera es prestar atención cuando leas una noticia que te irrita o que te gusta cuando estás escuchando un podcast y estás o no de acuerdo. Cuando estás con un amigo conversando sobre cualquier tema, no tiene por qué ser filosofía esencial. ¿Cómo llegaste a las conclusiones a las que llegaste? Había razonamientos, no los había. Simplemente obsérvalo, no lo juzgues, pero intenta entender cómo funcionan.
EC: Pues Alicia, muchas gracias por estar este ratito con nosotros. La verdad que escucharte siempre es una auténtica maravilla. Has definido de una forma tremendamente práctica el significado del pensamiento crítico. Has trasladado elementos que podemos ir poniendo en práctica en nuestro día a día, el cómo podemos pasar de ese piloto automático a ser personas mucho más conscientes, a prestar atención durante un proceso de conversación, sobre todo a evaluar la calidad del razonamiento, que a mí es que esto me parece como algo fundamental, pero que sin embargo, la propia dinámica o la propia vorágine en la que nos encontramos muchas veces hace que no prestemos la atención que se merece. Y segundo, no entrar a evaluar la calidad muchas veces del pensamiento y de las respuestas que damos en nuestro día a día en los procesos de interlocución. Así que nada. Una oportunidad escucharte y muchísimas gracias por tu conocimiento.
AC: Muchas gracias a ti. Ha sido un placer siempre estar aquí y encantada de que nos hayamos vuelto a ver.
EC: ¿Has escuchado? Digital Talks by t2ó One. Gracias por acompañarnos. Puedes seguirnos en nuestras redes sociales. Nos escucharemos en el próximo episodio para seguir conectando personas brillantes con el futuro del marketing. Y recuerda, el conocimiento sin acción es solo información. Toma los aprendizajes de hoy y ponlos en práctica.




